Orientación familiar parla

 

programa de coach familiar

  • Programa de habilidades sociales para adolescentes.

  • Prevención de conductas violentas.

  • Gestión del mundo digital. Control de las redes sociales por parte de las familias.

  • Gestión de horarios y control eficiente del tiempo.

¿Qué Ofrecemos en el programa de coach familiar?

Las familias se enfrentan en muchos casos a una realidad para la que no están preparadas. El paso de la infancia a la adolescencia se convierte en un proceso incierto en el que los padres se ven literalmente atropellados y desde el punto de vista de comunicación con sus hijos, se encuentran en tierra de nadie. Aquí ya no valen las frases hechas sobre las hormonas o la edad del pavo. Lo cierto es que las familias entran en un espacio desconocido que se debe afrontar con coraje, esfuerzo y técnica.

Centro de orientación Familiar en Parla

Desde nuestro programa, es esto lo que aportamos:

Técnica, pues todo aquello que debe abordarse con seriedad y fuera de toda improvisación requiere técnica. En este sentido, nuestro cometido es ofrecer e informar sobre instrumentos reales para la gestión de la adolescencia. Ya no valen las frases hechas o la indolencia de familias, profesores u otros profesionales.

Cuando el conflicto adolescente no se afronta de forma rápida y eficaz y cuando para afrontarlo no se aplican mecanismos de trabajo eficaces sustentados en la paciencia y en la  constancia; el problema tiende a enquistarse y lo que en un principio se circunscribía a problemillas de la edad acaba en un proceso de vida fallida por parte del adolescente.

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    Desde nuestra perspectiva, las llamadas escuelas de padres o de familias no tienen la eficacia que nosotros proponemos; porque lo que nosotros proponemos son mecanismos, soluciones e instrumentos de trabajo real; técnicas específicas para cada familia, para cada adolescente, para cada escenario inadecuado. Las generalizaciones solo sirven para marcar un escenario previo, posteriormente debemos comprender que nuestros adolescentes son individuos singulares, con un temperamento definido y con tendencias de carácter.

    Nuestro programa de coach familiar se vertebra por tanto en los siguientes objetivos:

    1. Establecer y detectar la realidad de cada familia

    2. Determinar el temperamento, actitudes y carácter del adolescente.

    3. Proponer a las familias una mecánica de actuaciones que debe ser estricta, consensuada y sistemática.

    4. Hacer comprender al adolescente cual es su principal realidad, mostrándole su propio escenario y mostrándoles elementos de carácter inadecuados.

    5. “Limpiar” la mente del adolescente de pensamientos o modelos erróneos; dotando a los padres de instrumentos que aporten a sus hijos modelos de vida saludable.

    6. Dotar al adolescente de objetivos, de un horizonte real de mejora que lo lleve a la felicidad y a convertir sus días en un nuevo reto.

    7. Ofrecer instrumentos eficaces a las familias que permitan al adolescente crecer y mejorar día a día. Competir mejor, estudiar mejor, divertirse mejor y gestionar un escenario de resiliencia que le permita enfrentarse a la frustración y al desengaño con eficacia.

    8. Plantear a las familias un sistema de objetivos reales que permitan secuenciar tareas y adoptar la disciplina como fundamento del comportamiento: el adolescente debe estudiar, aunque le duela, trabajar, aunque le duela y cumplir compromisos, aunque los mismos resulten tediosos y aparentemente sin sentido.

    9. Ofrecer a las familias mecanismos que les permitan instruir a sus hijos en la gestión del tiempo. La percepción del tiempo y la forma en que lo gastan los adolescentes es fundamental en su eficacia vital: que no se le pasen los días como si no hubiesen existido.

    10. Instruir a las familias para que pongan intensidad y concentración en lo que se hace en cada momento. El adolescente y los padres ejemplarizando con ello deben evitar la procrastinación, entendiendo que lo que se hace y lo que ocurre acontece en el aquí y en el ahora. El pasado y el futuro no cambia la realidad

    11. Instruir al adolescente en modelos de vida saludable. El ejercicio físico, una alimentación correcta, un deporte de competición, hábitos de higiene y de cuidado personal son fundamentales en un mecanismo de vida saludable.

    12. Enseñar al adolescente a gestionar habilidades sociales. Que comprendan el auténtico carácter de la amistad, que sean agradecidos, empáticos y asertivos. Ofrecer y trabajar estas actitudes es un trabajo diario que se sustenta en la disciplina y sacrificio de los padres y sobre todo en la ejemplarización.

    13. Educar en valores y educar conforme a los rasgos de su capacidad y de su inteligencia.

    14. Enseñar a las familias, y cuando decimos a las familias, no nos referimos únicamente a los chicos y chicas adolescentes.